Los errores casi siempre provocan desgracias, salvo fallos del destino. Errores técnicos, errores humanos... hoy con consecuencias fatídicas. "¿Quién se merece la muerte?" me preguntaste en alguna ocasión. Y yo no supe responderte. La muerte es algo que llega de un sinfín de formas. Pero incluso hay quien la busca (unas veces con la intención del suicida, otras con la temeridad del necio). Al ver por la ventana me encuentro con una pandilla de niñatos riéndose de ella sobre sus motocicletas. Valientes gilipollas. En cambio, ¿merecen la muerte por tan insolente burla? Es tema de debate para otro café o, tal vez, para algo más largo que un simple intermedio.